Introducción a la Grafología

alfabeto

Por: Arturo Álvarez/ Grafoterapeuta

La Grafología es el estudio de la escritura manuscrita, con el fin de relacionar el trazo con las funciones neurofisiológicas de tipo consciente y el grafismo con las funciones de carácter inconsciente, todo ello nos lleva al estudio del ser humano de una forma totalitaria u holística.

El método grafológico del que vamos a hablar, se considera de tipo inductivo-deductivo, ya que es un estudio de los diferentes sistemas grafológicos que unidos a ciencias como la Medicina, Psicología, Física relativista, Física cuántica, Metafísica, Matemáticas, Filosofía y más de 35 años de investigación, han llevado a Jesús Morales Norro (creador del sistema de análisis “Grafodiagnóstico”) a determinar que este sistema cumple con las cuatro fases (observación, planteamiento de las hipótesis, deducciones de los resultados a partir de los conocimientos previos y verificación) del método inductivo-deductivo, por lo tanto, se puede considerar como un reflejo del todo integrado del individuo (tanto consciente como inconsciente), del medio que le rodea y de la relación que tiene con él.

Denominaremos Grafodiagnóstico al reflejo psicosomático producido por el individuo en su escritura y Grafoterapia al tratamiento de las diferentes patologías psicosomáticas que pretendemos corregir.

El campo de aplicación del sistema de Grafodiagnóstico es muy amplio, pudiendo utilizarse en pedagogía, selección de personal, arte, relaciones matrimoniales, medicina, diagnóstico anatómico, fisiológico y patológico, criminología, metafísica y psicología, entre otros.

El Grafodiagnóstico, no es una mancia ni un arte adivinatorio, tampoco trabaja por grupos de escritura como la mayoría de los sistemas de Grafología, simplemente observa y estudia todos los reflejos motores y sensitivos que el ser humano manifiesta a través de los trazos, en aquellos lugares de la escritura, concluyendo con un correcto y amplio diagnóstico, gracias a la utilización de bases científicas y filosóficas.

El funcionamiento, dentro de su complejidad, es muy sencillo, en el encéfalo, a través del sistema nervioso central (SNC), recibe la información del estado funcional general del organismo, así mismo a través del SNC y de las glándulas endocrinas, trata de corregir todas las disfunciones detectadas, no logrando siempre su objetivo y provocando lo que comúnmente se denomina enfermedad, esto ocurre, bien por la información del individuo recibida a través del medio que lo rodea (paratipo), o la información genética recibida a través de generaciones anteriores (genotipo), que determinan a cada individuo (fenotipo).

El sistema de Grafodiagnóstico, por poseer un carácter fundamentalmente holístico, es análogo a cualquier campo del conocimiento humano.

La Grafoterapia, como su nombre indica, tiene la finalidad de corregir las alteraciones psicosomáticas, modificando los trazos (funciones neurofisiológicas) a través de su sistema de reflejos condicionados, que en forma de estímulos uniformes de origen externo, actúan durante un tiempo determinado, con el fin de abrir nuevos caminos neuronales queda fijen, con carácter automático, el restablecimiento de las zonas encefálicas (córtex) correspondientes a la inhibición o excitación de los diferentes estados psicosomáticos. Este restablecimiento tiene que llegar a manifestarse como un estereotipo estático, con el fin de que no se rompa por otro estereotipo de carácter dinámico, al que el ser humano está expuesto de una forma más o menos continuada.

En algunas ocasiones, de existe una resistencia inicial a la elaboración de un nuevo estereotipo (Grafoterapia) por la complejidad existente de estímulos de carácter interno que produce el propio individuo (fenotipo), una vez superada esta resistencia inicial, estos estímulos quedan relegados a un segundo plano, ya que se adquiere un control de carácter inconsciente sobre la propia escritura que deriva en un cambio de comportamiento psicosomático y por lo tanto en el restablecimiento de la salud del individuo.

Los campos de aplicación de la Grafoterapia, son todos los derivados de la salud, la enseñanza y el conocimiento en todo el amplio sentido de la palabra.

Es imprescindible tener en cuenta tres elementos para construir y proyectar la escritura:

1o EL TRAZO es el segmento orientado resultante entre el inicio de la impresión y el el final de ésta, existiendo un total de doce segmentos (trazos) orientados con los que se construye la escritura manuscrita. Cada uno de los doce segmentos o trazos, equivale a una función neurofisiológica diferente, al quedar plasmados sobre el plano del papel, en cualquier momento se pueden analizar para verificar cómo se ejecutan todas las funciones que el ser humano manifiesta.

2o LA ENERGÍA del trazo, es un movimiento de la materia que lleva un sentido y una dirección y además cumple con la ecuación de la energía (E = m . V2). Esta ecuación está compuesta por las tres ecuaciones dimensionales existentes (masa [M], longitud [L], y tiempo [T]) y además cumple la fórmula dimensional de la energía (ML2 T-2). Por lo tanto, para construir un trazo necesitaremos masa, longitud y tiempo.
3o EL PAPEL es el lugar donde quedan reflejados los trazos o manifestaciones neurofisiológicas. Se pueden realizar trazos en un cartón, una pared, arena de playa, un lienzo o un fresco, entre otros, pero será el papel el que utilizaremos para el análisis grafológico, ya que una vez plasmada la escritura, la podremos utilizar tantas veces como deseemos. Dentro del papel, existe un total de doce lugares para cada uno de los grafismos, encontrándose en ellos todo el componente anatómico humano.

Información obtenida del primer tratado del sistema de Grafología de Jesús Morales Norro.

 

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