Protocolo para un duelo (V)

Por Héctor Puche

El siguiente relato es basado en las lecciones que un conejo me enseñó durante 7 años.

Parte V

En el post anterior comenté cómo Hermes se convirtió poco a poco en un gran maestro y entrenador para mi vida y la de mi pareja en ese entonces. Hoy explicaré la cuarta herramienta del Amor que me ayudó a ir superando poco a poco la muerte de Hermes.

Lunes 11

Adaptación – Este día lo habíamos escogido para enterrarlo. Para regresar a la tierra lo que salió de ella.

M había comprado una caja en los chinos para meter lo que quedaba de Hermes, sus juguetes (un patito de hule, dos conejitos de Ikea, una maraca roja que hacía sonar de vez en cuando dentro de su madriguera y la galleta de la ceremonia.

Cogimos el coche y salimos a terminar el ritual que había comenzado el viernes tras su muerte.

En una bolsa grande metimos el pienso, el heno y la alfalfa sobrante.

IMG_3029Luego de un par de horas cuando le devolvimos a la tierra lo que pertenecía, cogimos cada uno puñados de comida y lo esparcimos por el campo saltando y girando. Convocando a los demás conejitos que estaban cerca pero que no veíamos a que salieran a darse un festín por cuenta de Hermes. Era su última piñata y la quería compartir con seres que jamás conoció.

Así debería ser nuestra actitud de servicio ante los demás.

Actuar desde un propósito de dar sin esperar un retorno. La muerte de Hermes había valido para seguir alimentando a otros animales.

El llegar a casa y comenzar a rediseñar la vida sin un miembro de mi familia es duro. Tuve que pensar muy bien los próximos pasos que iba a dar de manera consciente porque no debía olvidar que Luna aún seguía conmigo. Y aunque parezca absurdo, ella también estaba pasando por su duelo. Había convivido con Hermes dos años desde que tenía un mes de edad. Estaban hermanados. Jugaban y se peleaban a diario. La gente que presenció como un conejo se dejaba lamer (besar) por un gato les cambió la manera de ver la relación entre animales, que supuestamente se comen entre ellos.

Otra lección que añadir. Otro paradigma roto.

Moldear mi comportamiento, generar nuevos hábitos son parte del proceso de adaptación a la nueva casa. Aunque en apariencia es el mismo lugar, la verdad es que hay una energía menos dentro de ella que dejará de sostenerla. Tenía que empezar a adaptarme a una nueva forma de vivir en la misma casa.

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En el próximo post hablaré de la Actuación.